Si llevas años pagando renta en Toronto o el GTA y crees que comprar tu primera casa está fuera de tu alcance, probablemente no es que te falte el dinero. Es que te falta información. Muchos de mis clientes llegan a mí convencidos de que no califican, y después de revisar su situación descubren que ya estaban listos, solo que nadie se los había explicado en su idioma. Aquí van los cinco mitos que más escucho, y la realidad detrás de cada uno.
Este es el mito más común, y el que más aleja a la gente de intentarlo. La realidad es que en Canadá puedes comprar con mucho menos. Para casas de hasta $500,000, el pago inicial mínimo es de solo 5%. Para casas entre $500,000 y $1.5 millones, es 5% sobre los primeros $500,000 más 10% sobre el resto. Solo si la casa cuesta $1.5 millones o más se requiere el 20%. Es decir, para una casa de $500,000, podrías necesitar apenas $25,000 de pago inicial, no $100,000.
El banco no evalúa tu inglés, evalúa tu ingreso, tu historial de pagos y tu capacidad de pagar la hipoteca. El idioma nunca ha sido un requisito para calificar. Lo que sí ayuda, y mucho, es tener a alguien que te explique todo el proceso en español, para que no se te escape ningún detalle importante por una traducción confusa. Por eso trabajo con un equipo de mortgage broker y abogados que también atienden en español.
Varios bancos grandes, como RBC y Scotiabank, tienen programas específicos para recién llegados, pensados justo para quienes aún no tienen historial crediticio canadiense extenso. Si eres residente permanente con menos de 5 años en el país, es muy probable que califiques. Algunos de estos programas piden desde 5% de pago inicial, igual que cualquier otro comprador, y aceptan historial de crédito internacional o laboral como respaldo.
Esto suele ser al revés de lo que la gente piensa. Si ya estás pagando $2,000, $2,200 o más de renta cada mes, en muchos casos esa misma capacidad de pago ya califica para una hipoteca de un monto similar o mayor. La diferencia es que ese dinero empieza a construir patrimonio tuyo, en vez de ir al bolsillo de un landlord. La única forma de saberlo con certeza es haciendo una precalificación, que no cuesta nada y no te compromete a nada.
No necesariamente. Como mencioné en el mito 3, hay programas diseñados para quienes tienen historial crediticio corto en Canadá, siempre y cuando no tengas información negativa en tu buró de crédito. El proceso pide más documentación, como identificación, historial financiero de tu país de origen y comprobantes de ingreso, pero la puerta sigue abierta.
Depende del precio. Para casas de hasta $500,000, el mínimo es 5%. Entre $500,000 y $1.5 millones, es 5% de los primeros $500,000 más 10% del resto.
Sí. Programas como los de RBC y Scotiabank están hechos específicamente para residentes permanentes con menos de 5 años en Canadá.
No. La aprobación depende de tu ingreso, historial de pagos y capacidad de pago, no de tu nivel de inglés.
Si quieres saber exactamente dónde estás parado, cuánto podrías calificar y qué programa te conviene, te espero en el seminario gratuito "De Inquilino a Propietario: Cómo Comprar Tu Primera Casa en Canadá", o envíame un email con tu consulta a contact@nataliarendon.ca.